ActualidadArticulo

La violencia que aprendimos a normalizar en República Dominicana

La violencia que aprendimos a normalizar en República Dominicana
30views

Por: Dr. Ariel Leonor / Ginecólogo Obstetra- Colposcopista

En los últimos días, un hecho volvió a sacudir la conversación nacional: un conflicto entre un motorista y un chofer que terminó en tragedia, y del cual aún no tenemos claros los motivos. Hubo indignación, comentarios, debates… ¿y luego qué? Silencio.

Un silencio peligroso.

Porque cada vez nos dura menos el asombro. Y ahí está el verdadero problema: no es solo la violencia, es que ya no nos sorprende. En ese contexto, leemos una noticia publicada por UNICEF: aproximadamente el 63% de los niños ha sufrido violencia o es educado mediante ella. Esto ocurre en el hogar, en las calles, en los medios audiovisuales, en las plataformas digitales y en las redes sociales.

No estamos hablando solo de violencia; estamos hablando de una crianza violenta normalizada. Seis de cada diez niños aprenden a ver la violencia como un modo de vida.

 Por eso digo: lo que vimos en Santiago no empieza en la calle… empieza en la casa, cuando un niño aprende que el golpe corrige, que el grito impone, que la humillación educa. Ese niño no desaparece.

Ese niño crece. Y luego lo vemos en una discusión de tránsito, en una sala de emergencias o en una relación de pareja. Señalar a los motoristas como el problema es simplificar una realidad mucho más profunda. La agresividad que vemos en nuestras calles no nace ahí; se forma mucho antes. Estamos frente a una cultura donde reaccionar con violencia se ha vuelto una respuesta válida.

A diario aprendemos que la violencia da poder, que la agresión genera respeto, que el más fuerte siempre gana.

Así se forma un círculo difícil de romper: se ve, se normaliza, se repite.

Y entonces, cuando ocurre un hecho trágico, lo tratamos como algo aislado… cuando en realidad es el resultado de un proceso que llevamos años construyendo.

Este no es un problema de un solo sector de la población. Influyen el estrés económico, la falta de educación emocional, la debilidad institucional y la normalización social.

Por eso, la pregunta no es solo por qué somos violentos.

La verdadera pregunta es: ¿en qué momento empezamos a aceptar la violencia como algo normal?

Hoy en día, para lograr un cambio real, debemos:

– Criar con límites, pero sin violencia.

– Educar emocionalmente, no solo académicamente.

– Consumir contenido con criterio.

– Entender que el cambio no empieza en la calle, sino mucho antes.

La violencia que hoy nos indigna es, muchas veces, la misma que ayer toleramos.

Así como prevenimos enfermedades, también podemos prevenir la violencia desde la infancia.

La violencia no se hereda… se aprende.

Leave a Response

X