Asociación Dominicana de Psicología Perinatal expresa preocupación ante abandono de bebés y llama a abordaje integral

Santo Domingo. – La Asociación Dominicana de Psicología Perinatal manifiesta su profunda preocupación ante el abandono de bebés. Esta situación, señala la entidad, no debe abordarse únicamente desde el juicio social o el impacto mediático, sino también desde una mirada integral que incluya la salud mental perinatal, entendida como la salud mental durante el embarazo y el primer año postparto, como un eje prioritario de prevención, protección y respuesta.
Uno de los pilares esenciales de la asociación es la orientación a la población sobre la salud mental perinatal, en beneficio de madres, padres y familias, actuando con principios éticos, enfoque de derechos y en alineación con las normativas nacionales y los protocolos vigentes para la protección de la niñez. En situaciones que involucren bebés abandonados o en riesgo, la entidad reitera la importancia de activar las vías institucionales correspondientes, priorizando siempre la seguridad del bebé y la atención oportuna de la madre.
La asociación sostiene que el abandono de un bebé suele ser el resultado de una acumulación de factores biopsicosociales, no de una única causa. La evidencia internacional sobre crisis perinatales y vulnerabilidad materna señala factores de riesgo frecuentes, entre ellos:
- Trastornos de salud mental perinatal no detectados o no tratados.
- Violencia de pareja y control coercitivo.
- Pobreza, inestabilidad de vivienda y desempleo.
- Consumo problemático de alcohol u otras sustancias.
- Falta de red de apoyo y aislamiento social.
- Historia de trauma, duelo complicado o pérdidas recientes.
- Estigma y barreras de acceso a servicios de salud.
La entidad aclara que comprender estos factores no justifica el daño, pero sí permite prevenir y actuar temprano para proteger al bebé y a la madre.
Cómo puede ayudar el entorno: acciones concretas que sí protegen
La Asociación Dominicana de Psicología Perinatal enumera una serie de acciones concretas que el entorno puede implementar para prevenir situaciones de riesgo:
- Escuchar sin juicio: sin minimizar, sin comparar, sin imponer «deberías».
- Acompañar a controles y en el posparto: estar presente, ayudar a recordar indicaciones y preguntar dudas.
- Reducir la carga práctica: comida, diligencias, transporte, cuidado de otros hijos, apoyo con la casa.
- Preguntar directamente por el bienestar emocional: «¿Cómo estás de verdad?» «¿Has pensado en hacerte daño?» si hay señales de alarma.
- Activar ayuda profesional temprano: psicología perinatal, psiquiatría si se requiere, grupos de apoyo.
- Si hay violencia, priorizar seguridad: pedir ayuda, activar red familiar e institucional, no dejarla sola.
- Crear un plan posparto: turnos de apoyo, descanso, lactancia o alimentación del bebé, señales de alerta y a quién llamar.
Llamado a fortalecer la respuesta preventiva como país
La asociación enfatiza que, como país, es necesario fortalecer una respuesta preventiva que incluya tamizaje de salud mental perinatal, atención accesible y oportuna, redes comunitarias y una cultura que entienda que pedir ayuda no es debilidad, sino protección.
La salud mental materna es una prioridad, concluye la entidad. Y la protección del bebé comienza mucho antes del nacimiento: comienza con una madre acompañada, escuchada y atendida a tiempo.







