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Lactancia materna: la primera vacuna y el mejor alimento para la vida

Lactancia materna: la primera vacuna y el mejor alimento para la vida
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Por: Dra. Hilda Arbaje Cedano / Obstetra-Ginecóloga

La lactancia materna constituye una de las intervenciones de salud pública más costo-efectivas para mejorar la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de los niños, al tiempo que protege la salud física y emocional de la madre. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan iniciar la lactancia durante la primera hora de vida, mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuarla, junto con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años o más.

En la República Dominicana, los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples con metodología MICS (ENHOGAR-MICS 2025) muestran que solo el 19.2 % de los lactantes menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva. Este hallazgo representa un llamado de atención para el sistema de salud, las instituciones públicas y la sociedad en general, ya que significa que aproximadamente ocho de cada diez niños no reciben de forma exclusiva el alimento que la naturaleza diseñó para cubrir todas sus necesidades nutricionales durante los primeros seis meses de vida.

La leche materna es un alimento vivo que contiene proteínas de alta calidad, grasas esenciales para el desarrollo cerebral, vitaminas, minerales, hormonas, enzimas y anticuerpos que ninguna fórmula infantil puede reproducir completamente. Gracias a esta composición única, los bebés alimentados con leche materna presentan menor riesgo de infecciones respiratorias, diarreas, otitis, alergias, obesidad, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas durante la infancia y la vida adulta. Además, favorece el desarrollo cognitivo y fortalece el vínculo afectivo entre la madre y el hijo.

Lactancia materna: la primera vacuna y el mejor alimento para la vida

Los beneficios también son significativos para la madre. La lactancia favorece la contracción uterina y disminuye el riesgo de hemorragia posparto, contribuye a una recuperación física más rápida, ayuda al espaciamiento natural de los embarazos cuando se cumplen los criterios del método de amenorrea por lactancia y reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, cáncer de ovario, diabetes mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Asimismo, fortalece el bienestar emocional y disminuye la probabilidad de depresión posparto.

Desde una perspectiva económica, la lactancia materna representa un ahorro considerable para las familias y para el sistema sanitario. Reduce el gasto en fórmulas infantiles, biberones y medicamentos, además de disminuir las hospitalizaciones y consultas por enfermedades prevenibles. En un contexto donde la eficiencia del gasto en salud es una prioridad, promover la lactancia materna constituye una inversión altamente rentable.

Los datos de la ENHOGAR-MICS 2025 reflejan también importantes avances en la atención materna en el país, con un 97.6 % de las mujeres que recibieron atención prenatal por personal de salud calificado. Sin embargo, estos logros contrastan con la persistencia de una baja prevalencia de lactancia exclusiva y con uno elevado porcentaje de cesáreas (68.2 %), factores que obligan a fortalecer las estrategias de apoyo a la madre desde el embarazo, el parto y el puerperio. Es indispensable garantizar el contacto piel con piel inmediato, el inicio temprano de la lactancia y el acompañamiento continuo por parte del personal de salud capacitado. (Oficina Nacional de Estadística (ONE))

Incrementar las tasas de lactancia materna requiere un esfuerzo multisectorial. Es necesario fortalecer la consejería prenatal, implementar programas de apoyo durante el posparto, proteger los derechos laborales de las madres lactantes, promover salas de lactancia en los lugares de trabajo y asegurar el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. La participación de la familia y de la comunidad también resulta fundamental para brindar apoyo emocional y práctico a las madres durante este proceso.

Como ginecólogos obstetras, tenemos la responsabilidad de educar, acompañar y empoderar a las mujeres desde el control prenatal para que puedan iniciar y mantener una lactancia exitosa. Cada consulta representa una oportunidad para derribar mitos, resolver dificultades y reforzar la confianza de las madres en su capacidad para alimentar a sus hijos.

La lactancia materna no solo alimenta; también protege, inmuniza, fortalece vínculos y construye una sociedad más saludable. Los resultados de la ENHOGAR-MICS 2025 muestran que la República Dominicana aún tiene importantes retos por superar. Incrementar la lactancia materna exclusiva debe convertirse en una prioridad nacional, ya que invertir en la lactancia es invertir en la salud, el desarrollo y el futuro de nuestras niñas y niños.

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